13 de marzo de 2017

El Big Data y la logística, ¿dos realidades que se complementan?

La tecnología no solo ofrece excelentes terminales, equipos portátiles y muchos otros avances; la información y la ingente cantidad de datos que se generan en la actualidad hace que los registros que tenemos de la humanidad en el pasado, se consideren una cantidad muy pequeña en comparación a lo que se produce en una semana.


Y es que la necesidad de estar informado ha hallado total complacencia en la tecnología. Es por ello que puede considerarse una parte de los negocios que funcionarían en tiempos en crisis, resultando imprescindible su análisis y en este artículo lo haremos mediante el Big Data.




Por qué introducir el Big Data en logística

Como en gran parte de los mercados, el de la logística se ve en la necesidad de optar por la basta información que puede recopilar el Big Data (concepto de escala masiva de datos aún superior a la que se acostumbra procesar en informática) haciendo posible mediante su aplicación, procesar una cantidad de datos casi inimaginables.

Su implementación en este sector ya es bastante común y permite, más que procesar para hacer más digerible su análisis, mantenerla ordenada y precisa ante toda la información anónima de los usuarios, sus movimientos y preferencias.

Tipos de Big Data

Existen cinco tipos fundamentales: volumen, variedad, veracidad, velocidad y valor.

Estos valores demuestran la homogeneidad de los datos, la dificultad para procesarlos y transformarlos en información que facilite la toma de decisiones gerenciales.

  • Volumen: generados automáticamente por máquinas y suelen ser datos masivos.
  • Variedad: los datos son recopilados desde múltiples plataformas, como cámaras, smarthpones, GPS, redes sociales, movimientos bancarios, etc.
  • Veracidad: la información puede llegar errónea o incompleta, por lo que puede no ser viable usar este tipo de medición.
  • Velocidad: todas las personas están conectadas y generando datos cada segundo mediante los dispositivos que usan, lo que posibilita que el valor de la información más antigua sea menor.
  • Valor: es la parte más importante para las empresas, una vez convertida en información la usarán finalmente para cumplimentar sus objetivos.

Fuentes de Big Data

De la misma forma que la información suele variar en función de distintos criterios o conceptos según lo gustos del cliente, sus fuentes también son diversas:

  • Datos tradicionales de sistemas de operaciones: son los datos más comunes propios de cada sector. Estos en logística pueden ser tiempos de entrega, entregas exitosas al primer intento, etc.
  • Diagnóstico de vehículos, patrones de conducción y de geolocalización: se refiere a piezas para prevenir defectos, ahorro de combustible y localización.
  • Datos del tráfico y del clima: parten de datos de circulación como el estado de las carreteras y el clima.
  • Comportamiento en la web de la empresa: mediante estos datos, se plantea observar la fuente principal de visitas, los productos más comprados o visitados, la frecuencia de compra y otros datos objetivos para la empresa.
  • Previsiones financieras: es una forma de estudiar todos los aspectos financieros de tu sector o mercado específico con el fin de poder tomar las decisiones más idóneas para aprovechar oportunidades y reducir los impactos de las amenazas.
  • Publicidad: se refiere a la publicidad realizada en las redes sociales o buscadores, analizando datos como el total de clics frente a número de impresiones, tiempo de navegación en landing pages, etc.
  • Redes Sociales: se basa en reunir las valoraciones más directas de los usuarios más activos y sus percepciones acerca de la imagen propia que transmitimos, más que de los productos, servicios y publicidad.

¿Qué puede hacer la logística con el Big Data?

Puede permitir la anticipación ante cualquier incidencia, amplificar el índice de éxito reflejado en la eficiencia, eficacia y satisfacción y prever pérdidas o trazar un mapa de acciones a seguir que evite cualquier incertidumbre posible.

Control eficiente de los activos. Con una pequeña implementación de Big Data se puede mantener un ahorro permanente utilizando los vehículos más adecuados para cada situación.

Segmentación de la demanda personalizada para ofrecer a los clientes lo que buscan o necesitan.

Distribución más ágil. El uso de Big Data favorece todos los procesos de distribución y brinda la oportunidad de divisar nuevos modelos de negocios y formas de entrega más oportunas.

Seguimiento de productos y máquinas. Permite mantener un seguimiento actualizado en tiempo real de cada uno de tus productos en stock, su punto de pedido y la satisfacción obtenida con sus ventas más recientes.

Fijación de precios adecuados. Es una herramienta muy importante desde el punto de vista financiero porque permite establecer precios competitivos en función de las características del producto o servicio.
Si consideras que no eres un experto en la materia, siempre puedes optar por ayuda para colocar un precio ideal para tus productos.

Selección de mejores rutas comerciales. De nada sirve entregar la mercancía antes del tiempo esperado si llega en malas condiciones. Escoger las rutas menos transitadas o fluidas, teniendo en cuenta el factor riesgo, para establecer una vía alternativa te dará ventajas en tus ventas.

¿Y tú? ¿Ya usas el Big Data a tu favor?

* Artículo de Edith Gómez *



Edith Gómez


Editora en gananci.com



BIO

Edith Gómez es una apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online.
Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo.
Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben
LinkedIn: edithgomezbenitez